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sábado, 21 de noviembre de 2015

MANEJO DE EMOCIONES

El manejo de las emociones, comienza conociéndolas, aprendiendo a vivir con ellas, y reconocer cuándo son beneficiosas y cuándo pueden hacer daño.
 El manejo de ellas consiste en controlarlas cuando se siente que se están desbocando, buscar la manera de aprender a razonar y pensar en los momentos que se siente que se quiere reaccionar a situaciones emotivamente.
 Debemos tener en mente que luego de haber reaccionado de modo emotivo es difícil echar marcha atrás porque el daño ya puede haberse convertido en un peligro para las personas, sus allegados a la sociedad,  empero, también pueden ser beneficiosas.
Todas las personas tenemos emociones, ello es innato, es aceptado científicamente, que las emociones básicas son: la felicidad, la tristeza, la indignación, el temor, el rechazo. 
Esas emociones pueden reconocerse de inmediato, en las caras de las personas que la están viviendo por ejemplo, la indignación, hace cambiar la cara de la persona indignada, todos sus músculos están tensos y las cejas aparecen enarcadas, se suda copiosamente (díganme eso a mí). El rechazo, otro ejemplo, produce una expresión de asco, es necesario reconocer estas expresiones para saber cómo lidiar con la gente con la que se debe negociar o convivir; lo malo, es que cuando actuamos emotivamente, es decir, dejarse llevar por el primer impulso, puede conducir a cometer errores que posteriormente se lamentarán.
Así que el secreto es poder reconocer cuando se debe actuar guiado por las emociones y cuando se deben controlar.
Según, las autoras martin y boeck, existen cinco elementos fundamentales de la inteligencia emocional:
1. recocer las propias emociones.
 2. saber manejar las propias emociones
 3. utilizar el potencial existente esto es aprender a motivarse, a no desfallecer en las tareas que se imponga, a ser tenaz y constante y disfrutar de lo que está haciendo.
 4. saber ponerse en lugar de los demás, reaprender a tener empatía, ponerse en el lugar de otro.
5. crear relaciones sociales. o sea saber trabajar y participar en ambientes con otras personas.

Las emociones, pueden ser beneficiosas o perjudiciales para nuestro cuerpo y nuestro cerebro, y es en su hemisferio izquierdo, donde están las emociones.


CONOCIMIENTO DE LAS FUENTES DE SENTIMIENTOS Y ACCIONES

     ¿QUÉ ES UN SENTIMIENTO?

De acuerdo con la Real Academia Española, es el "estado afectivo del ánimo producido por causas que lo impresionan vivamente". Si tomamos esta definición como referencia, podemos leer que los sentimientos se "producen" a partir de vivencias situaciones cotidianas que impactan a las personas y las afectan en su estado de ánimo.

Así como los sentimientos tienen antecedentes vivenciales, las actitudes son la consecuencia de lo que se siente. Su definición así lo indica, la actitud es "postura del cuerpo humano especialmente cuando es determinada por los movimientos del ánimo o expresa algo con eficacia" y " disposición del ánimo manifestada de algún modo", representan la manera en que un individuo manifiesta lo que siente.





EMOCIONES

Emoción es un vocablo latino, proveniente de “emotionis” que significa un impulso conducente a la acción. Es un estado anímico que surge por alguna impresión sensorial, o la aparición en la mente de ideas o recuerdos que dan lugar a una conmoción orgánica, que generan alteraciones en los gestos, expresiones, en la atención, y con respecto a las acciones, pueden ser paralizantes o en muchos casos ocasionar conductas agresivas. En el ámbito del Derecho Penal se considera a la emoción violenta como causa de disminución de la pena correspondiente al delito, por ejemplo en el caso de homicidio por emoción violenta.

Las emociones poseen un ingrediente fisiológico pues el estado emocional produce mutaciones en el sistema nervioso central; y también tienen un componente subjetivo, producto de la abstracción mental del sujeto que relaciona lo percibido o vivido con otros elementos presentes en sus recuerdos o concepciones ideológicas, que provocarán reacciones diferentes en cada persona, ante una misma situación desencadenante, por su distinta apreciación subjetiva de los hechos. Mediante la emoción el individuo trata de adaptarse a la nueva situación que lo impactó.